La historia de Marlene Barrantes, empresaria oriunda de Grecia y fundadora de Bordados EyL, es un ejemplo de cómo la resiliencia puede transformar las adversidades en oportunidades. Su camino empresarial no ha estado exento de retos: ha enfrentado pérdidas económicas, el dolor por la muerte de su padre y un proceso de divorcio que la dejó prácticamente sin nada. Situaciones que para muchas personas podrían significar detenerse, pero que para ella se convirtieron en el impulso para reconstruir su empresa y seguir adelante.
Hace 27 años, Marlene inició su emprendimiento motivada por la necesidad de sacar adelante a sus hijas. Con una máquina de bordar que adquirió gracias al respaldo de su familia y el apoyo financiero del Banco Nacional, comenzó un camino lleno de aprendizajes. Sin internet ni conocimientos técnicos, aprendió a utilizar la máquina por su cuenta, experimentando y perseverando hasta dominar el arte del bordado. Desde entonces, ha tejido no solo hilos, sino también una historia de esfuerzo, constancia y pasión por el emprendimiento.
Conozca la historia en la siguiente entrevista:
Bordados EyL: un emprendimiento que nació de la necesidad
Los inicios de Bordados EyL fueron humildes, pero llenos de determinación. Marlene comenzó trabajando con una máquina casera mientras cuidaba a sus dos hijas pequeñas. Poco a poco fue creciendo y llegó a tener siete máquinas de bordado.
Sin embargo, uno de los golpes más duros llegó cuando una falla eléctrica provocó que se quemaran todas las máquinas. Aquella pérdida parecía marcar el final del negocio, pero su padre decidió apoyarla y juntos adquirieron una máquina industrial de seis cabezas, con la que retomaron el trabajo y reconstruyeron el emprendimiento.
Con el paso de los años, el taller se convirtió en un negocio familiar en el que también participan sus hijas. Hoy, el emprendimiento se mantiene activo gracias a la perseverancia, el amor por el trabajo y la responsabilidad con cada cliente.
El apoyo del Banco Nacional en el crecimiento de la empresa
A lo largo de su historia empresarial, Bordados EyL ha contado con el respaldo del Banco Nacional, institución que ha acompañado el crecimiento del negocio y ha sido un aliado clave en momentos decisivos.
Gracias a programas dirigidos a mujeres empresarias y pymes, Marlene ha podido renovar su equipo de trabajo y fortalecer su empresa.
Aspectos clave del apoyo recibido:
- Financiamiento para maquinaria: acceso a crédito para adquirir equipo nuevo que mejoró la calidad y capacidad de producción del taller.
- Programa BN Mujer: apoyo financiero enfocado en impulsar a mujeres emprendedoras.
- Tarjeta de crédito empresarial: herramienta que le permite comprar materiales y responder a las necesidades del negocio.
- Acompañamiento cercano: el equipo del banco mantiene contacto directo con la empresaria, facilitando gestiones y asesoría.
- Impulso al crecimiento del taller: gracias al financiamiento pudo renovar maquinaria antigua y ampliar el espacio de trabajo.
Para Marlene, contar con una institución financiera que crea en los sueños de las emprendedoras ha sido fundamental para mantenerse durante más de dos décadas en el mercado.
Un negocio familiar construido con fe y perseverancia
Hoy, Bordados EyL ofrece una amplia variedad de servicios que van desde bordados personalizados para bebés y escuelas hasta trabajos para empresas, uniformes corporativos y piezas de gran formato como estandartes y bordados religiosos.
El taller funciona como un emprendimiento familiar ubicado junto a su casa, donde Marlene trabaja junto a sus hijas. Para ella, la constancia, la responsabilidad y la fe han sido claves para sostener su negocio durante 27 años.
“Creo que Dios siempre va delante de uno. La fe y la constancia son fundamentales para mantenerse en lo que uno ama hacer”, afirma la empresaria.
Le invitamos a ver la entrevista completa y conocer más detalles sobre la trayectoria de esta empresaria costarricense y el trabajo que realiza Bordados EyL.
